por Roberto Sánchez Cáceces
24 de julio de 1988, Mariano Sánchez llega a París como 57º clasificado del Tour que ganó 'Perico' Delgado. Nunca hasta ahora un deportista de nuestra localidad había conseguido un resultado tan importante en una competición deportiva. 22 años y un día después Rubén Plaza cruzó el kilómetro 3.642 de los Campos Elíseos como el duodécimo de la general a poco menos de 15 minutos del trivencedor Contador.
Los que le conocemos y seguimos su trayectoria sabemos de las dificultades que Rubén ha encontrado en este largo caminar del mundo del ciclismo, también de la clase que tiene encima de la bici y sus condiciones físicas, de ahí la importancia de este resultado, pues ha demostrado que puede estar dónde están los mejores.
Para muchos es la sorpresa del Tour, pues a pesar de contar con treinta años, era su primera participación. Plaza ya tiene el carnet de ciclista profesional que simbólicamente se les concede a los que acaban por primera vez el Tour. Y de que manera. Si miramos por detrás de el están campeones del Tour como Carlos Sastre y Lance Armstrong, el campeón del mundo Cadel Evans y el último ganador del Giro de Italia Ivan Basso.
Durante la primera semana Plaza afirmaba que estaba pasando bastante mejor de lo esperado la primera parte del Tour, la de los nervios, las caídas, y sobretodo la que para un novato supone ir conociendo una carrera que es distinta a todas las demás. Era una avance de que se encontraba en forma y días después nos enganchó al televisor, el dorsal 168 pasó siempre con el grupo de los mejores los grandes cols franceses de la Madeleine, Pailheres, Balés y Tourmalet. Formó parte de una escapada de 9 corredores en la etapa entre Bagneres de Luchon y Pau, de 200 kilómetros y con Peyresourde, Aspin, Tourmalet y Aubisque por el camino, que estaba formada por Armstrong, Moreau y Cunego entre otros corredores de nivel y acabó tercero en un sprint que se llevó el francés Fedrigo con casi 7 minutos de ventaja al pelotón, hecho que le permitió ascender varios puestos en la general. Bravo Rubén. Parte del tiempo perdido fue en la etapa de los adoquines dónde se dejó 6 minutos y medio o en la que precisamente es su especialidad, la contrarreloj, que es dónde menos ha rendido.
Su próximo objetivo es la Vuelta a España, que ya conoce y en la que ha sido 5º y ganador de una etapa. Si llega en forma sus aspiraciones pueden ser muy altas. Suerte campeón.